XI


Treinta radios convergen en el buje de una rueda,
y es ese espacio vacío lo que permite al carro cumplir su función.
Modelando el barro se hacen los recipientes,
y es su espacio vacío lo que los hace útiles.
Puertas y ventanas se abren en las paredes de una casa,
y es el espacio vacío lo que permite que la casa pueda ser habitada.
Lo que existe sirve para ser poseído.
Lo que no existe sirve para cumplir una función.


Del Tao te ching, Lao Tse


34 comentarios:

marisa dijo...

Es el vacío de una casa aquello que permite que pueda ser habitada...qué hermoso!Te mando un beso muy grande desde este espacio en el que habito y que me empeño en llenar cada día.

Fernando dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernando dijo...

sí pero es el espacio vacío o hay tanto silencio que todo lo llena con su presencia axfisiante?...esto se les escapa alos orientaes creo que es más bien de centroeuropa...besos.

PÁJARO DE CHINA dijo...

Flecha en el blanco. Sin una mínima desviación.

Me recordó el poema en prosa de Vallejo, Bel, "No vive ya nadie": " ... Todos han partido de la casa, en realidad, pero todos se han quedado en verdad. Y no es el recuerdo de ellos lo que queda, sino ellos mismos. Y no es tampoco que ellos queden en la casa, sino que continúan en la casa. Las funciones y los actos se van de la casa en tren o en avión o a caballo, a pie o arrastrándose. Lo que continúa en la casa es el órgano, el agente en gerundio y en círculo. Los pasos se han ido, los besos, los perdones, los crímenes. Lo que continúa en la casa es el pie, los labios, los ojos, el corazón. Las negaciones y las afirmaciones, el bien y el mal, se han dispersado. Lo que continúa en la casa, es el sujeto del acto".

Me lo recordó porque Lao Tsé dice que lo que no existe sirve para cumplir una función y Vallejo habla de lo que queda cuando la función se ha retirado. El sujeto del acto.

Y, fundiéndolo con Lao Tsé, también el espacio vacío dispuesto a ejercer de nuevo su función, para los sujetos venideros.

Siento también que solo que no existe como algo tangible, lo inasible, lo inapresable, es en definitiva lo que nos constituye.

Porque el amor no es ninguno de los miembros de la pareja, sino el espacio entre los dos (el "in-between space"), vacío pero cargado de experiencias, de memoria, de sueños. Así también el amor declinado en todas sus variantes.

El silencio precede el lenguaje. En un extremo hasta banal por lo evidente, la respiración nos permite vivir.

Los orientales asignan al espacio vacío tanto valor como al "lleno", en sus imágenes.

En el vacío cabe todo. Lo "lleno" está siempre ocupado.

Un abrazo muy fuerte.

P.S.: Hasta que me lo dijiste, jamás había pensado que Shakespeare no se atrevió al soneto. Y esos versos de Verlaine, Bel ... Sos un lujo.

ybris dijo...

Reflexiono:
Hacer un cuenco de mis brazos huecos
con que abrazar cuanto me quepa en ellos.

Besos, Bel.

Luzdeana dijo...

Me adueño de este texto en este momento para que su contenido me confirme lo que vengo sospechando. A veces, en el deseo de la posesión perdemos de vista la función para la que algo fue creado. Y no nos resignamos: queremos más.

Gracias también a PÁJARO DE CHINA por ese comentario imperdible.
Besos, Bel. Como siempre, lo tuyo tiene toda la fuerza de lo sutil.

Daniel Damián ( Conde de Galzerán) dijo...

Me gustan las estancias vacías. Siempre. Las habitaciones con muy pocos elementos me remiten al buen estilo y a la elegancia. Los habitáculos abarrotados de cosas tienen su qué, pero son impuros. El espacio desnudo permite proyectar, crear, un futuro. En lo saturado habita lo que todo está hecho y sugiere una vuelta atrás. La escudilla de Lao Tse del que tú hablas ya es útil sin ser llenada porque nos alude a lo venidero. Lo que ha de llegar es sueño, incertidumbre, esperanza y vida. Ocurre también con los paisajes. Preciosa reflexión sobre lo disponible, sobre lo libre, Bel.

Ptó i un abraç.

Inuit dijo...

Bel,
No puedo decir nada de este vacío que reverbera todas las cosas, las que poseen materia y las que la matería no reconoce y existen.
Me gustó el poema por lo didáctico que es y por la certeza que expresa.
Lo que no existe,no es que no exista, es que se tiene que caer en la cuenta y eso es una búsqueda, pero mientras no llega esa maestría interior, hay que intuir a ciegas y garrarse a ese mástil de certeza profunda.
Inuits.

Goliardo dijo...

No puedo evitar que me resulte fascinante la visión equilibrada del Tao, en su visión de lo opuesto complementario que evita y rechaza todo lo absoluto. Nos regalas un maravilloso ejemplo que confirma lo que te he dicho: tu espacio sigue siendo mi mejor recreo. Porque después de todo, trabajamos duro para ganarnos un buen descanso. Y ahora sigo...
Un abrazo lleno.

virgi dijo...

Imprimes una sábana de blanca elegancia a tus entradas.
Oriente sabe mucho de serenidad y pureza.
Con esa elegancia miro por las ventanas abiertas y siento la imposibilidad de paladear la pureza.

En el vacío, quizás.

Un abrazo de quietud y reposo

alfaro dijo...

Cuánta belleza, esos signos en negro sobre el blanco,
incluso sin entenderlo ya me gusta, y luego leo el poema y me encanta porque me lleva a mi interior,
al más sereno,
al que pocas veces poseo, al más solitario,
al único donde mi mirada es ella misma en ella y en su reflejo,
y luego llegan otros vacíos y el vacío propio se va llenado con los vacíos que acabarán siendo tan propio como el propio del principio.
Un abrazo grande, Bel, desde mi tiempo pausado.

Olvido dijo...

Si señorita! ha elegido un poema sobre el que se puede estar pensando sine die, incluso aunque no se piense en nada.
Un abrazo

Stalker dijo...

De vez en cuando abro al azar el Tao te king y leo alguno de sus versos. Es una manera de desplazar el propio centro, de avertigarse. Entro en el texto como una vaca en el prado. Rumio. Dejo transitar, horadar, las palabras. Intento hacerme poroso y ellas encuentran su camino.

Sin metamorfosis. Las dejo hacer y no las filtro por los meandros de la conciencia, por los mil trucos que tiene la mente para abstraer, ecualizar, pulir y desgastar esa sensación primera.

Leer esto, sin mente. Y agradecer.

Abrazos

Rayuela dijo...

fluye el Tao


mil besos*

Montferrat dijo...

Bel, te he dejado una nota en el blog de Stalker, pero bien pensado, como el libro quizás (y sin quizás) no esté ya en las librerías, tecleando "Fronteras de lo real" en Google, te dan varias opciones en librerías virtuales, junto con mi identidad "real". Y si Stalker tiene tu email puede enviarte el pdf que yo a mi vez le mandé.
Gracias por tu interés. Me gusta mucho tu blog.

Belnu dijo...

Sí, esa idea del vacío y de lo que puede habitarse...
Como el hueco de un molde, como esos fósiles que dejan su hueco petrificado...
A mí también me gusta leerlo a trozos, como a Stalker.
De quién es la traducción aquí?

el objeto a dijo...

la importancia de no todo sea dicho,
a menudo es esencial dejar cosas sin decir, sin hacer, el no tenerlo todo,
la completud viene a taponar, a detener lo que debería estar en movimiento,

para los orientales el vacío es un elemento mediador y dinamizador, está bien la traducción del último verso, exactamente cumple una función. El vacío chino no puede ser asfixiante, como dice Fernando, somos los occidentales los que hacemos del vacío algo pleno, un nuevo objeto, cuando para ellos (orientales) el vacío es la falta de objeto, no un objeto sustituto...

abrazos

Bel M. dijo...


Sí,Marisa, es una hermosa y reparadora imagen. En medio del caos, un espacio de serenidad, un acogedor vacío.
Un gran abrazo.

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Es cierto, Fernando, pero no tanto porque a los orientales se les escape, sino porque forma parte de su filosofía del despojamiento, esa filosofía que comparten en muchos aspectos con los místicos, cualquiera que sea la religión de la que parten, incluido nuestro Juan de la Cruz.
Un besazo.

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Querida Mariel,

Maravilloso ese lazo con que envuelves al Tao y a Vallejo. El Tao, precisamente por ese acogedor vacío que ofrece, lo permite.

Pero lo que me quedo, si me lo permites, para meditarlo, y mucho, es esa reflexión sobre el amor. ¿Tal vez todo termine cuando se ha llenado en exceso ese vacío, cuando temerosos de él los amantes lo han taponado con un exceso de palabras?

Un gran abrazo.

P.S. En cuanto a Verlaine, disculpa si no queda claro tal como lo dejé, se refiere a lo contrario, a esa cosa italiana por la que incluso Shakespeare pasó.

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¡Oh, Ybris!, qué manera de entender, qué manera de decir lo difícilmente obvio.

Te abrazo.

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Gracias, Luzdeana, pero no es mío, yo sólo leo, elijo según mi momento, y vosotros con vuestra generosidad lo habitáis.

Un beso.

Mertxe dijo...

Buenos días, Bel, relleno este cuadrito vacío para decirte que estoy aquí, aunque no se me oiga estoy aquí, habitando tu casa. Mira por dónde, resulta que también mis vacíos sirven para algo.

Bel M. dijo...


Conde, querido, hablas como si la reflexión fuera mía. Como le decía a Luzdeana, apenas una lectura que elijo, y que vosotros, tú en este caso, completáis generosamente.
Y tu reflexión sí es hermosa. El recuerdo del cuenco, de la escudilla vacía, simetría serena y disponible.
Abraçades, moltes.

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Querida Inuit,

Me agrada verte aquí, así, intermitentemente. Tus ausencias son amables como ese cuenco vacío y tu presencia como una mano que ayuda en ese andar a tientas.

Una abraçada.

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¡Oh, gracias, Alejandro!, ¿sabes? creo que nunca te lo he dicho, pero apareciste en las Amapolas en un momento que en lo personal se estaba haciendo un vacío nada amable, y tú, con tus abrazos llenos, me ayudaste a repararlo.
Un abrazo enorme para ti.

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Virgi, te agradezco esa serenidad que tal vez tú sientas, como dices, que no puedes paladear, pero que desde luego has dejado aquí.
Y hoy es domingo por la mañana y mi calle está serenamente vacía. Aparto las cortinas para ti.
Un gran beso.

Bel M. dijo...


¿Verdad que sí, Alfaro? Ese equilibrio mínimamente asimétrico, ese ir aumentando poco a poco, signo a signo, la desposesión del espacio.
¿Sabes? A veces, en tu ciudad, nos dejas huellas visibles de tu paso por ese interior y te aseguro que es hermoso, muy hermoso.
Un gran abrazo.

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No sólo incluso, sino sobre todo ¿No crees, Olvido?
Un abrazo.

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Querido Stalker:
Hace poco le decía a Belnu cuánto me gustaba una de sus entradas porque estaba llena de gratitud. La gratitud, decía, es uno de los sentimientos más hermosos y gratificantes. Se devuelve a sí mismo multiplicado y siempre permite más.
Tú lo sientes con frecuencia, y lo dices, y eso se percibe en tu hermoso Marienbad, por eso los que allí vamos nos perdemos y nos sentimos seguros, eso, y el espacio vacío que a cada uno reservas, a pesar de lo pleno.

Un gran abrazo.

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Me alegro de que así lo sientas, Rayuela. Esa serenidad en la mirada.

Un beso.

Luzdeana dijo...

Sí, claro. Mi comentario apuntaba a que tus posteos tienen esa característica. De alguna forma son tuyos: en tu selección, en esa forma de presentarlos en composición con la imagen, en tu forma de invitarnos seguir llenando el hueco con todo lo que nos provocan.
Un beso.

Bel M. dijo...


Muchas gracias, Montferrat, no ha sido nada difícil, M.V., localizar tu libro y muchas más cosas a través de Google. Intentaré encontrarlo en las librerías. Si está agotado, entonces sí le pediré el favor a Stalker.

Y gracias también por tus consideraciones hacia las Amapolas. Eres muy generoso.

Un abrazo.

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Querida Belnu:

Sí, esa serenidad, como mirar crecer un árbol...
Yo leo así la poesía casi siempre. Intento tener varios libros a mano, dispersos, aunque a veces el espacio esté demasiado lleno y, como hacían los puritanos con la Biblia, abro uno al azar y leo, y siempre es reparador y muchas veces desvelador. El poema, como el espacio vacío, cumple una función.

Un beso.

P.S. Se me olvidaba, la traducción, entiendo, es de Onorio Ferrero, el autor de la introducción en la que justifica determinados aspectos de la traducción, pero que curiosamente no está en los créditos de las primeras páginas.

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¡Ah, Objeto a!, casi me da apuro responder, a ti que lo conoces tan bien. Poco más puedo decir, excepto que me llamó la atención la imagen del alfarero y me acordé de ti, porque es una imagen que también adoptó Lacan, a propósito del artista y del poeta, los únicos, según él, capaces de rodear ese vacío, aunque no de nombrarlo.
Me gusta tu precisión sobre la pertinencia de no nombrarlo, sobre, más que falta, necesidad, de dejar cosas sin decir...

Un abrazo para ti.

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Mertxe, querida, eres un poquito bruja... porque sí, ¿cómo has hecho efectivamente para encontrar ese pequeño espacio que había quedado entre una respuesta y otra?
Y cuánto me alegro de tenerte aquí.
Un abrazo enorme en esta serena mañana de domingo.

Bel M. dijo...


Querida Luzdeana:
Casi podría ser para ti también el comentario que le he dejado arriba a Mertxe.
Muchas gracias, con un gran abrazo.

Montferrat dijo...

Gracias a ti también, Bel, por difundir el amor a la poesía. Me refiero ya a los versículos del Tao. ¿Sabéis que el lugar de las almas taoístas se llama "de las nuevas fuentes"? Hermoso, morir para brotar de nuevo al mar y al viento, en las espigas, los azores, hombres y mujeres. Nuevos. Limpios, recién llegados de la nada al vacío.
Recomiendo a quien no los conozca, leer los Canti de Pound basados en la historia ancestral de China. Se encuentran fácilmente en el Tomo II de los "Cantares Completos" publicado por Cátedra en su traducción canónica de Vázquez Amaral, revisada por el propio Pound quien escogió ese nombre en castellano para titular su obra: Cantares. No os arrepentiréis. ¡Ah! y Pound fue exculpado de su condena por el mismo Tribunal que lo recluyó por "fascista". Quien abrió su rehabilitación fue precisamente un poeta judío...
A tots, amb franc cor.

Bel M. dijo...

Seguiré, desde luego, tu recomendación, Montferrat. Precisamente Pound es uno de esos pendientes a los que no acabo de llegar. Gracias Mil.

Una abraçada per tu.

Bel M. dijo...

Por algún misterio informático, el número de comentarios no se actualiza. Éste es una prueba, pero aprovecho para daros las gracias a todos, con un gran abrazo de tarde de domingo.

Naia Salud dijo...

Tu entrada, del Tao Te Ching, de Lao Tse. La recibí en formato de anómimo, comentando mi entrada SILENCIO. La has mandado tú?
Gracias, espero tu respuesta.

Acabo de recibir en aviso de comentario la dirección de tu blog. Me la has enviado tu?

Gracias

Namasté

Bel M. dijo...

Pues no, Naia Salud, es extraño... en cualquier caso, te doy la bienvenida con un afectuoso saludo.

el objeto a dijo...

gracias Bel, sí, para mí Lacan fue un maestro zen, sus enseñanzas no se hacían sino en la sorpresa, el malentendido, a ciegas, a través de un golpe, de un corte, más allá de las palabras, con una práctica del vacío...

Bel M. dijo...

Gracias a ti, El objeto a, por venir de nuevo, por tus palabras, y por tus consideraciones sobre mis fotos. Todo el mérito de esa extrañeza es del móvil (al final se va a cumplir la fantasía que me proponía un amigo, la fundación de un nuevo arte, el "Movilart").
Un abrazo.

Analuka dijo...

Venho para desejar bons ventos, brisas azuis, movimentos, flores e perfumes, viagens ao céu íntimo, dias de luz e paz, noites de sonhos e estrelas, e deixar beijos pintados, alados azuis!

odette farrell dijo...

Bellísima caligrafía...

Bel M. dijo...

Gracias Analuka, Odette, por vuestra presencia.
Un abrazo.