Más sobre espejos


I.M.

Abstraerte de todo y concentrarte en las líneas y volúmenes de un cuerpo. Recuerdas cómo de hermosos te parecían de niña, todavía no contaminada tu percepción por los diversos cánones, todos los cuerpos, cómo eran de maravillosas todas las pieles, con sus rugosidades, sus luces y sombras.
Y sientes una inmensa gratitud por la generosidad del modelo, que te permite que lo observes durante una, dos, tres horas ... y una enorme compasión por el género humano, ahí, desnudo, tan vulnerable.

















I.M.

El sueño de las amapolas

Magritte, El imperio de las luces

Atendiendo a alguna reflexión que la entrada anterior había suscitado, dada la aparente exclusividad de su dedicatoria y, en consecuencia, el aparente abandono de ellos, había prometido volver para hablar de espejos, del otro y yo, de la otra y tú, de La hora de la estrella y de su narrador, Rodrigo S.M., intelectual barbudo que, cuando se mira al espejo, se reconoce, reconoce en él a la frágil protagonista -Macabéa, la indefensa nordestina que emigra a Río, una ciudad hecha toda contra ella- y de la autora, Clarice Lispector, a quien el espejo le muestra a Rodrigo, Rodrigo y su dolor y su vergüenza transcribiendo la insignifcante y terrible historia de Macabéa.

Y había empezado a escribirla. El resultado, sin embargo, no era el deseado. Excesivamente académica, cuando no moralmente aleccionadora. Y ése no es el propósito de las amapolas. Ellas sueñan con un poco de luz, silencio y música y, a veces, una luna llena. Para todos, se lo aseguro.


Para ellas


Había cerrado la opción comentarios de la última entrada. Deseaba pasar unos días desvinculada de este sitio y ése era un modo de evitar la tentación. Sin embargo, ya se sabe que los ángeles son bromistas y que les gusta guiarte por otros caminos. Y el que me haya tocado estos días (¿es, tal vez, amigo de Goliardo?) ha puesto en el mío a una nueva amiga, sensible poeta, dulcísima persona. Marisa tiene dos blogs. En uno de ellos nos muestra los papeles de Claudia, trazos melancólicos o esperanzados, que nos miran o miran a la lejanía, en el otro, donde enreda palabras, nos trae la voz de los silenciados. Y, asombrosamente, entre todas sus amigas, ella ha creído que era yo una de las que merecía este "caminamos juntas". Gracias.

Cumplido el primer requisito, ahora debo pasar al segundo, que es recordarles que caminamos juntas a cinco mujeres más. En apenas ocho meses, las amapolas han vivido experiencias hermosas, incluso mágicas a veces, inesperadas siempre. Decía en una de las primeras entradas que estaba descubriendo que un blog era, al fin y al cabo, un mensaje lanzado en una botella. El mío ha sido recogido por muchos y muchas, todos, todas, personas en algún sentido excepcionales. Y a las que no les debo más que todo mi agradecimiento. Por eso me ha resultado dificilísimo elegir.

Al final me he guiado por el criterio que me parecía se ajustaba más al propósito de la mención. Y ha sido el de entregárselo a aquella mujeres que conocen a la que se esconde tras Bel, que saben mi nombre y apellidos, que, en algún caso han oído mi voz, o me han visto, y alguna de ellas no sólo en los mejores momentos, sino también cansada, ojerosa o de mal humor. Y aun así, siguen caminando conmigo. (La ocurrencia no es mía. Creo que fue V. Hugo quien dijo que un amigo es aquél que te conoce bien y aun así, sigue siendo tu amigo). Y estas mujeres son: June, Montse, Graciela y Fusa. Faltaría la quinta y, dada la bellísima entrada que Mertxe nos ha regalado hoy sobre la amistad, es a ella a quien se lo entrego, en representación de todas las que no nombro pero que están siempre a mi lado, compañeras de viaje. Gracias a todas.




Con mis mejores deseos


I.M.



Canta: Judy Garland

Have yourself a merry little Christmas

Have yourself a merry little Christmas
Let your heart be light
Next year all our troubles will be out of sight
Have yourself a merry little Christmas
Make the Yuletide gay
Next year all our troubles will be miles away
Once again as in olden days
Happy golden days of yore
Faithful friends who are dear to us
Will be near to us once more
Someday soon we all will be together
If the fates allow
Until then we'll have to muddle through somehow
So have yourself a merry little Christmas now

Sé tú quien tenga una pequeña y feliz navidad

Sé tú quien tenga
una pequeña y feliz navidad.
Deja que tu corazón se ilumine.
El próximo año
nuestras inquietudes ya estarán lejos.
Sé tú quien tenga
una pequeña y feliz navidad.
Haz que estos días
sean alegres.
El próximo año
ya habremos perdido de vista
todas nuestras inquietudes.
Aquí estamos,
como en aquellos lejanos días,
dorados días felices.
Y encontraremos de nuevo
a los amados amigos
dulcísimos amigos de antaño.
Algún día, pronto,
estaremos todos juntos,
si el destino lo permite.
Hasta entonces
cada uno tendrá que arreglárselas
de alguna manera.
Por eso,
sé tú quien tenga, ahora,
una pequeña y feliz navidad.

Traducción: Bel

Nostalgia

Algo pasó. De pronto, el recuerdo. Otros momentos. Aquellos momentos. Tempus fugit. Relacionada, claro, con esta música. Que la envuelve, a la historia, a la música y a algunos momentos, aquellos, idos, para siempre, para siempre, nunca más.


Dinero


"Es un hombre que camina solo por el barrio. Un martes por la mañana a la hora en que los demás trabajan. Que mira su teléfono móvil comprobando que funciona correctamente, que tiene suficiente batería y cobertura. Que todavía puede controlar la situación. Es un hombre a la espera de noticias, que ha salido de casa porque necesita pensar, pensar en algo. Su mujer lo mira desde el balcón con el niño en brazos, el camisón deja entrever los pechos caídos de la maternidad. Pechos una vez de brillantina, la locura de la sala de fiestas, todos esos hombre y sólo tú, con tu cara de pájaro. Ven aquí, voy a llevarte lejos de este infierno, tengo negocios. El mismo hombre que hoy se arrodilla en el cajero automático y que suplica, perdónanos, Señor, perdónanos."

De Dinero, Pablo García Casado




Deseo 3

I.M., Granada

Dedicada a Mertxe por hacerme recordar que lo recuerdo y a Rosa por mostrarme la música


Gacela del amor desesperado

La noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.
La noche no quiere venir.

Pero yo iré,
aunque un sol de alacranes me coma la sien.
Pero tú vendrás
con la lengua quemada por lluvia de sal.

El día no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.
El día no, no quiere venir.

Pero yo iré
entregando a los sapos mi mordido clavel.
Pero tú vendrás
por las turbias cloacas de la oscuridad.

Ni la noche ni el día quieren venir
para que por ti muera
y tú mueras por mí.
Para que tú mueras por mí.

Ni la noche ni el día quieren venir
para que por ti muera
y tú mueras por mí.
Para que tú mueras por mí.
Para que yo muera por ti.


Estranha forma de vida


La imagen me persigue desde que vi a Mariza interpretando este fado, el que había sido ante todo de Amália Rodrigues. Os ruego que ignoréis los horribles primeros veinte segundos. Después, vale la pena abrir los ojos.

Estranha forma de vida

Amália Rodrigues

Foi por vontade de Deus
Que eu vivo nesta ansiedade
Que todos os ais são meus
Que é toda minha a saudade
Foi por vontade de Deus

Que estranha forma de vida
Tem este meu coração
Vive de vida perdida
Quem lhe daria o condão
Que estranha forma de vida

Coração independente
Coração que não comando
Vives perdido entre a gente
Teimosamente sangrando
Coração independente

Eu não te acompanho mais
Para deixa de bater
Se não sabes onde vais
Porque teimas em correr
Eu não te acompanho mais

Se não sabes onde vais
Para deixa de bater
Eu não te acompanho mais

Extraña forma de vida

Fue por voluntad de Dios

que vivo en esta ansiedad
que todo suspiro es mío
que es mía toda nostalgia.
Fue por voluntad de Dios.

Qué extraña forma de vida
tiene este corazón mío
vives de vida perdida
quién te daría ese don.
Qué extraña forma de vida.

Corazón independiente
corazón que no gobierno
entre la gente perdido
sangrando obstinadamente.
Corazón independiente.

Ya no te acompaño más
para, deja de latir.
Si no sabes a dónde vas
por qué insistes en correr.
Ya no te acompaño más.

Si no sabes a dónde vas
para, deja de latir

ya no te acompaño más.

Traducción: Bel



Deseo 2


"Pues justamente a mí, tan llena de garras y sueños, me había tocado arrancar de su corazón la flecha puntiaguda. De golpe se explicaba para qué había nacido yo con mano dura, y para qué había nacido sin asco del dolor. ¿Para qué te sirven esas uñas largas? Para arañarte mortalmente y para arrancar tus espinas mortales, responde el lobo del hombre. ¿Para qué te sirve esa cruel boca de hambre? Para morderte y para soplar a fin de que yo no te lastime demasiado, mi amor, ya que tengo que lastimarte, yo soy el lobo inevitable, pues me fue dada la vida. ¿Para qué te sirven esas manos que arden y aprisionan? Para quedarnos de manos juntas, pues necesito tanto, tanto, tanto, aullaron los lobos, y miraron intimidados las propias garras antes de acurrucarse uno con el otro para amar y dormir.
... Y fue así como en el gran parque del colegio, lentamente comencé a aprender a ser amada, soportando el sacrificio de no merecer, tan sólo para suavizar el dolor de quien no ama. No, ése fue solamente uno de los motivos. Es que los otros pertenecen a otras historias. En algunas de ellas fue de mi corazón de donde otras garras, llenas de duro amor, arrancaron la flecha puntiaguda, sin asco de mi grito."
De Los desastres de Sofía, Clarice Lispector
Traducción Juan García Gayó






Deseo


Una llama

Señor, danos un largo invierno

y música tranquila, y labios pacientes,

y un poco de orgullo antes

de que se acabe nuestro siglo.

Danos el asombro

y una llama alta, clara.

De Deseo, Adam Zagajewski
Traducción de X. Farré