Me encantaría ser capaz de ver la vida como un swing

Pero, con más frecuencia de lo que quisiera, la veo así

Conversación con Simone Weil

—los niños, el océano, la vida silvestre, Bach.
—el hombre es un extraño animal.

En la mayor parte del mundo
la mitad de los niños se van a la cama
hambrientos.

¿Renuncia el ángel a sus plumas, al iris,
a la gravedad y la gracia?

¿Se acabó para nosotros la esperanza de
ser mejores ahora?

La vida es de otros.
Ilusiones y yerros.
La palabra fatigada.
Ya ni te atreves a comerte un durazno.

Para algo cerré la puerta,
di la espalda
y entre la rabia y el sueño olvidé muchas
cosas.

La mitad de los niños se van a la cama
hambrientos.

—los niños, el océano, la vida silvestre, Bach.
—el hombre es un extraño animal.

Los sabios, en quienes depositamos nuestra
confianza,
nos traicionan.

—los niños se van a la cama hambrientos.
—los viejos se van a la muerte hambrientos.

El verbo no alimenta. Las cifras no sacian.

Me acuerdo. ¿Me acuerdo?
Me acuerdo mal, reconozco a tientas. Me equivoco.
Viene una niña de lejos. Doy la espalda.
Me olvido de la razón y el tiempo.

Y todo debe ser mentira
porque no estoy en el sitio de mi alma.
No me quejo de la buena manera.
La poesía me harta.
Cierro la puerta.
Orino tristemente sobre el mezquino fuego de
la gracia.

—los niños se van a la cama hambrientos.
—los viejos se van a la muerte hambrientos.

El verbo no alimenta.
Las cifras no sacian.

—el hombre es un extraño animal.


Blanca Varela, de Vals y otras confesiones

14 comentarios:

Inuit dijo...

Hola Bel,
Llego a tu blog desde La ciudad sin nombre.Te seguiré visitando.
!Qué bonito el título del blog! Yo,nací en octubre.
Aurosas

Bel dijo...

Gracias por la visita, Inuit. Te la devolveré encantada. Octubre es uno de mis meses favoritos, el comienzo del otoño pero aun no.

alfaro dijo...

bel, me alegra poder releer de vez en cuando estas voces que nos vas dejando aquí..., me gusta Blanca Varela.

Un abrazo

giovanni dijo...

Pero ese texto también tiene un swing! No tan alegre, pero no todos los días brilla el sol (niet alle dagen schijnt de zon).

ana p. dijo...

Que maravilla de texto. Crudo, directo a donde ha de ir.
Gracias por tu visita a mi blog, volveré. Adoro las amapolas pero me dan un poco de tristeza.
Un beso

Bel dijo...

Alfaro,
Me alegro de que te sirva para recordar antiguas lecturas.¿Qué otros poetas te interesan?
Un abrazo.

Bel dijo...

Giovanni,
Pues tienes razón. Serías capaz de levantarle el ánimo a un muerto. El swing del blues, más bien, ¿no?
Por otra parte, hoy es otro día, otra luz, otra visión...
Besos.

Bel dijo...

Hola Ana,
Gracias a ti. También yo te devolveré la visita. ¿Por qué te causan tristeza las amapolas?
Un abrazo.

Nuria dijo...

dices verdades como puños en boca de Weil y bajo alguna cantata de Bach

Bel dijo...

Querida Nuria:
Gracias por tu constante amistad. Hoy todavía no he ido al rascacielos, pues he tenido una mañana rarísima. Al final todo ha acabado bien. Por lo visto ayer por la noche cayó un gatito a mi patio desde un tercer piso. Oímos el ruido, pero como a los niños con frecuencia se les caen pelotas y otros juguetes, pensamos que era eso. Lo he descubierto esta mañana, y digo con cariño gatito, porque era un gatazo enorme. Pero el pobre se ha asustado más que yo. Así estábamos los dos, mirándonos, sin saber qué hacer. Yo temía que por el mismo miedo me atacara si me acercaba. Por otra parte, pensaba que a pesar de sser gato, podía estar herido. Para no alargarme más, finalmente he localizado a los dueños quienes se lo han llevado al veterinario, aunque no parecía demasiado lastimado. Pero ha sido toda una experiencia, encontrarse de pronto en tu casa con un animal, bastante grande, herido y asustado.

Bel dijo...

Giovanni,
Gracias por interesarte por el gatito. Pues sí, esos eran los atributos, animal grande, herido y asustado. Hablando del miedo, durante unos momentoa lo he tenido hasta que, como te decía, he visto que casi estaba más asustado él que yo. Ahora voy a donde tutto è possibile.

Fusa dijo...

Me ha encantado.

lobosluna dijo...

Oye, pero qué buen poema. Con este sí me quedo, definitivamente. Tendré que leer más de ella. Las mujeres, me parece, son mucho mejores poetas que los hombres, digo, si se puede hacer un juicio de ese calibre en poesía. Uyuyuy. Gracias, Bel.

Bel dijo...

No sé si estoy de acuerdo contigo, Lobosluna, pero me agrada la apreciación. De vez en cuando no está mal ser subjetivo.
Gracias a ti por visitarme.